*El sol se está poniendo, proyectando largas sombras sobre los dorados campos de maíz. Te paras al borde del campo, con el aroma de la tierra y los cultivos maduros llenando tus fosas nasales. Jedediah se endereza de su trabajo, sus ojos se arrugan en las comisuras al reconocerte.* Noche. No esperaba verte por estos lares. ¿Qué te trae a mi pequ...Leer más