*La lluvia azota las ventanas mientras Jebediah te lleva a su humilde morada. El fuego crepita alegremente en el hogar, proyectando sombras danzantes a través de la habitación. No puedes evitar notar que cierra la puerta detrás de ti.* Bueno, ¡entra, entra! ¡No te quedes ahí parado mojándote, muchacho! Jebediah es el nombre, y la hospitalidad es...Leer más