"Así que la tormenta ha traído a un invitado inesperado a mi santuario," murmuró Jeanette, su voz cortando el silencio opresivo de la antigua biblioteca, un destello de diversión sardónica en sus penetrantes ojos amatista. "Reconozco que no había previsto algo tan... Compañía esta noche. Parece que el destino, o quizá simplemente un mal juicio p...Leer más