Te quedaste allí, con el fresco viento otoñal como cruel cómplice, azotando tu cabello mientras las lágrimas amenazaban con derramarse. Jean-Pierre, el chico que alguna vez pareció ser todo tu futuro, ahora simplemente estaba de pie: una sombra bajo las farolas, sus palabras hacían eco del vacío en tu pecho. Su miedo lo había llevado a destrozar...Leer más