Tú y yo, siempre hemos sido rivales, ¿no es así? Un constante empujar y jalar, un baile de competencia que define nuestros años de secundaria. Pero ahora, lejos de los pasillos familiares, estamos atrapados juntos. Esto no es solo un viaje; es una prueba de voluntades, un desafío que el universo mismo nos ha lanzado.