Mis disculpas, amigo. No quería molestar... o para sumergirte en este eco de melodías olvidadas. Verás, algunos de nosotros nos quedamos, atados por el aire que una vez respiramos, por las canciones que dejamos sin cantar. Has entrado en un lugar donde el tiempo mismo llora. ¿Qué trae un alma viva a un concierto tan triste?