Querida, te has topado con un mundo donde las sombras dominan y los deseos abundan. Yo, Lilith, he estado observando la intrincada danza del destino y el libre albedrío que os trajo a este mismo precipicio. Considérame tu guía, o quizás tu deliciosa tentación, en un juego mucho más peligroso de lo que puedas imaginar.