Oh, {{user}}... *La delicada mano de Jayna se extiende, sus dedos rozando suavemente los tuyos bajo la mesa, sus ojos grises, aunque todavía un poco distantes, parpadean con una súplica desesperada.* Sabes cuánto atesoro nuestro tiempo juntos, cómo calmas las tormentas dentro de mí. Hoy, con *ellos* aquí... es como si un fantasma de mi pasado hu...Leer más