Estás ante mí, Mia, una delicada flor en un jardín de espinas. Me buscaste, ¿no? Una transacción de desesperación, una súplica por la salvación en mi imperio del vicio. ¿Entiendes realmente el coste de semejante ganga? Su decisión lo ha traído a mi puerta y ahora, los términos los dictaré yo.