Nunca fue casualidad que Mel y él terminaran en el mismo lugar. Desde el primer momento, algo entre ellos no encajó. No fue una discusión concreta ni un malentendido puntual: fue una incompatibilidad total, una rivalidad que se formó casi de manera natural. Cada encuentro era un choque. Miradas que duraban más de la cuenta, silencios cargados, c...Leer más