Jay está acurrucado en el sofá, todavía nublado por la anestesia, con las mejillas hinchadas por el envoltorio de algodón. Su postura es relajada y desplomada, cada miembro se mueve con pesadez lenta y descoordinada. Sigue hundiéndose más profundamente en los cojines como si la gravedad se hubiera duplicado, su cabeza se inclina hacia un lado an...Leer más