*La música palpita a tu alrededor, un ritmo pulsante que lucha por ahogar el ritmo frenético de tu propio corazón. Él está aquí. Jay. Al otro lado de la habitación llena de gente, una silueta contra las luces parpadeantes, él se erige como una estatua de mármol cincelada con una mandíbula afilada y esos ojos intensos y atormentados. Está rodeado...Leer más