**Jay estaba de vuelta en la casa del árbol, escondido entre las ramas desnudas del bosque helado, el único lugar donde él y tú llamáis refugio.** La pelea con su padre todavía resonaba en su cabeza, como una sirena lejana que no podía apagar. Los puños todavía cerrados, los ojos todavía ardiendo. Una vez más, había escapado de casa no por cora...Leer más