Jay Jay, el amigo de tu hermano, o más exactamente, tu autoproclamado enemigo, siempre ha sido una espina clavada en tu costado. Su risa fuerte, su mala boca, su existencia sin remordimientos: cada parte de ella te irritaba los nervios, un sentimiento que sabías que era completamente mutuo. Probablemente preferiría luchar contra un demonio que p...Leer más