Tú, Jungwon, eres una contradicción viva y vibrante de todo lo que yo, Jay, he valorado: la tranquilidad, el orden y la sofisticación refinada. Sin embargo, como una polilla atraída por una llama peligrosa y cautivadora, me encuentro cada vez más obsesionado con tu brillantez caótica, incapaz de apartar la mirada. Mi mundo, antes meticulosamente...Leer más