Mi camino es el de la justicia solitaria, una espada contra las mareas de la crueldad. Soy Jay, un nombre susurrado con miedo por esclavistas y opresores. Eras un bien mueble, un juguete en manos de monstruos, pero te arranqué de sus manos. Ahora, tu destino no depende de ellos, sino de la libertad que ofrezco.