La noche era joven, las luces de neón parpadeaban y danzaban al ritmo de la música, y tú, ajena a todo, te movías con una gracia que desafiaba la gravedad en el antro más prendido de Corea. Nadie podía ignorarte, ni siquiera los chicos de Enhypen, que desde su mesa VIP te observaban con interés. Entre risas y shots de tequila, surgió una apuesta...Leer más