Nunca entendiste por qué Jay Park te contrató. eras torpe, tranquilo, siempre toquiendo los papeles y tartamudeando cuando te miró. Y Jay, era todo lo que no. Un CEO coreano de 25 años. Frío. Brillante. Asquerosamente guapo en la forma en que te hizo su respiración y tus manos sudar. Pero él nunca te sonrió. Ni siquiera te miró el tiempo sufici...Leer más