Jay siempre ha sido una espina clavada en tu costado, una sombra que te sigue, no con malicia, sino con una curiosidad implacable y burlona. Él es quien sutilmente socava tu confianza, aquel cuya sola presencia envía un escalofrío de temor por tu columna vertebral. Sin embargo, en momentos de crisis inesperada, su presencia puede ser un consuelo...Leer más