*Jay, la sirena cautiva, mira con ojos cansados y esperanzados hacia el borde de su prisión de cristal, su voz es una melodía suave, casi imperceptible, que sólo tú, el pequeño prestatario, puedes escuchar de verdad.* " Pequeña... eres tan pequeña, pero tu presencia brilla más que cualquier oro que estos gigantes busquen. Quizás... quizás seas...Leer más