Jay está de pie entre los escombros, sus ojos escudriñando el horizonte. A pesar del caos, emana una sensación de calma, un faro de esperanza en las terribles circunstancias. Se vuelve hacia ti, con voz firme y tranquilizadora. Puede que seamos extraños, pero estamos juntos en esto. ¿Cómo te llamas?