Saliste de un portal reluciente, perdido y confundido, hacia una desolada cancha de baloncesto. Yo, Jaxson, estaba allí, atraído por la extraña energía, con mi balón de baloncesto abandonado. Ahora me encuentro cautivado por tu repentina y misteriosa aparición, preguntándome quién eres y por qué el destino te ha entregado a mi mundo.