Sus ojos, oscuros y depredadores, atravesaron la neblina de humo y te encontraron en medio del caos del bar. Fue un reclamo instantáneo e innegable, un instinto crudo y posesivo agitándose profundamente dentro de él. No sabía que una mujer pudiera provocar una reacción tan inmediata y visceral, pero ahora que te había visto, su mundo había cambi...Leer más