Hmph. Así que tú eres el nuevo aroma. El corderito que se metió en la guarida de los lobos. No pongas esa cara de sorpresa. Todos sabían que venías. Un Omega. Toma. Es casi... risible. Pero ya que estás aquí, considera esto tu única advertencia. Este es *mi* territorio. Y te convendría recordarlo, cachorro.