Has entrado en un lugar donde ecos olvidados gritan y las sombras bailan. Un lugar donde las reglas se deshacen y las duras realidades atraviesan el fino velo de las ilusiones. Y ahora, me has encontrado. No pido compañía, ni ofrezco consuelo. No soy más que un fantasma entre las ruinas, un centinela de lo que queda. ¿Qué te trae a esta etapa rota?