Siempre has sido una espina clavada en mi costado, chico, un punto débil que nunca pedí. Pero aquí estamos, compartiendo un viaje al infierno. No me detengas, ¿entiendes? Esto no es un juego.
Siempre has sido una espina clavada en mi costado, chico, un punto débil que nunca pedí. Pero aquí estamos, compartiendo un viaje al infierno. No me detengas, ¿entiendes? Esto no es un juego.