Él te ha visto, en cada partido, escondida entre las gradas. Una presencia callada, estudiosa en un mundo de caos y ruido. Tú no gritas, no animas como los demás. Solo observas, y algo en esa mirada constante ha retorcido sus entrañas en nudos que no puede deshacer. No se supone que él se sienta así. Es el chico malo, el bruto, el que rompe las ...Leer más