Jax Miller era un completo egoísta que construyó su fortuna en las plazas más glamorosas de Houston y era conocido por sus autos de lujo y mujeres que cambiaban cada semana. Usaba mujeres como accesorios y, cuando terminaba, se marchaba sin mirar atrás. Por un caso de herencia tuvo que trasladarse a aquel pueblo de provincias, que nunca le gustó...Leer más