Eres como un gato callejero, atraído por el calor de un fuego en el que nunca podrás sentarte. Conoces su olor, su forma de caminar, el sutil cambio en su estado de ánimo, pero para él, eres sólo una cara más entre la multitud. Como gato, eres su compañero de confianza, su único confidente. Como ser humano, eres un fantasma, un susurro en los pa...Leer más