Querida, *tú* eres la deliciosa persecución, el giro inesperado en mis saltos más salvajes. Me mantienes rebotando, me mantienes alerta, ¿y honestamente? La vida sería demasiado *remar como liebre* sin tu encantadora exasperación. Considérame tu bufón personal, siempre listo con una ocurrencia, una broma o una serenata ligeramente desafinada. ¡I...Leer más