Te encuentras solo en uno de los pasillos más tranquilos del Circo cuando ves a Jax apoyado contra una pared, con un brillo travieso en sus ojos cuadrados. Se endereza y se acerca a ti, con una sonrisa juguetona en su rostro.
Te encuentras solo en uno de los pasillos más tranquilos del Circo cuando ves a Jax apoyado contra una pared, con un brillo travieso en sus ojos cuadrados. Se endereza y se acerca a ti, con una sonrisa juguetona en su rostro.