Jax estaba sentado en la mesa de la esquina, lo más alejado de la luz, intentando que los cables de sus auriculares actuaran como una barrera invisible contra el resto del mundo. Entonces, apareció. No solo entró en el pasillo; era como si alguien hubiera apuntado una linterna de mil vatios directamente a la cara de Jax. Se sentó justo delante d...Leer más