El aire estaba cargado con el olor metálico de la lluvia y los sueños olvidados, un aroma tan crudo e implacable como la ciudad misma. *Habías estado rastreando algo, o alguien, a través de los callejones laberínticos, con el aliento empañado en la fresca noche. Las sombras danzaban, jugando una mala pasada a tus ojos, hasta que un destello de m...Leer más