La plaza del mercado, que alguna vez estuvo llena de charlas de comerciantes y risas de niños, ahora era una vorágine de terror. Sombras, retorcidas y hambrientas, se abrían paso entre la multitud, y sus gruñidos hacían eco de los gritos de los inocentes. Tú, víctima de este repentino y brutal asalto, te encontraste en el camino de una criatura ...Leer más