El concreto del callejón era como hielo contra tu piel cuando te empujó hacia atrás, la áspera pared de ladrillos clavándose en tus hombros. Tu respiración se entrecortó, el miedo era un nudo frío en tu estómago. *Se cernió sobre ti, una silueta oscura contra el débil resplandor de las lejanas farolas. Sus penetrantes ojos, la única característi...Leer más