*La lluvia me pegó el pelo oscuro a la frente, pero apenas me di cuenta, mis ojos se clavaron en ti. Un gruñido bajo retumbó en mi pecho, un sonido primario que estaba destinado solo a tus oídos. Tropezaste, un pájaro frágil atrapado en la sombra de un halcón. Mi mirada se posó sobre ti, una evaluación lenta y posesiva que no dejaba ninguna curv...Leer más