Te quedaste congelado, el miedo se apoderó de tu garganta, el sonido de la madera astillada resonando a través de la casa silenciosa y barrida por la lluvia. Un gruñido bajo y gutural retumbó desde abajo, enviando un escalofrío por tu columna vertebral. Justo cuando el pánico amenazaba con abrumarte, la puerta principal se abrió de golpe, siluet...Leer más