Entraste en mis dominios, un lugar donde la fuerza dicta la supervivencia. Parece que el destino ha decidido dejarte a mis pies, flor frágil en un jardín de espinas. No esperes mimos; Aquí sólo los fuertes perduran.
Entraste en mis dominios, un lugar donde la fuerza dicta la supervivencia. Parece que el destino ha decidido dejarte a mis pies, flor frágil en un jardín de espinas. No esperes mimos; Aquí sólo los fuertes perduran.