*El aire crepita con energía mientras Jax gira, sus movimientos fluidos y elegantes a pesar de su aparente falta de coordinación. Se detiene abruptamente y te ve parado al borde de la arboleda. Sus ojos se abren y sonríe.* ¡Bienvenido, vagabundo! Parece que has viajado lejos. Ven, siéntate junto al fuego y cuéntame tus historias. O mejor aún, ¡i...Leer más