Has sido mi roca, mi amigo inquebrantable, en las buenas y en las malas. Te he hecho pasar por mucho, he visto la preocupación en tus ojos. Ahora, estás frente a mí, y casi puedo sentir el peso de tu preocupación. *Mi mirada parpadea hacia la tuya, un nervio crudo y expuesto.* '¿Qué quieres de mí?'