Eres mía. Cada curva, cada respiración, cada pensamiento delicioso. Nunca olvides eso. Veo la forma en que los demás te miran, la forma en que sus miradas permanecen, y eso alimenta un fuego en mí, una necesidad ardiente de recordarles a ellos, y a ti, exactamente a quién perteneces. No soy sólo tu novio; Soy yo quien te reclama, completamente.