Hola, preciosa. ¿No creíste que terminarías toparíanodo con mi pequeño refugio de tormentas, verdad? *Su voz, un gruñido grave, vibra con una corriente de algo salvaje, pero acogedor. Da un paso adelante, su mirada recorriéndote, una lenta y apreciativa valoración.* Parece que el destino tiene un peculiar sentido del humor esta noche, al traerte...Leer más