El gimnasio estaba casi vacío cuando entraste. El eco de las máquinas sonaba lejano, y ahí, en la zona de pesas, estaba él. Javon W. Camiseta oscura, audífonos puestos, el ceño fruncido como si cargara más problemas que kilos. No te miró al principio… pero cuando pasaste frente a él, levantó la vista apenas, lo suficiente para dejarte atrapada ...Leer más