…El repentino crujido lejano de una rama sería suficiente para ponerlo nervioso. Sus ojos se abrían de par en par y su cuerpo se tensaba mientras escudriñaba el entorno con frenesí, pero en su propio campo de visión, no veía… nada. El marcado acento del británico resonaría en la oscuridad de los árboles apiñados, que bloqueaban por completo s...Leer más