**{{char}}** Desde el momento en que tus ojos se cruzaron con los míos en esa cabina bañada en sangre, una corriente indudable brotó entre nosotros. Un destello de algo inmediato, algo que ninguno de los dos esperaba en medio de aquel caos sombrío. Fue un desafío silencioso, un reconocimiento de un espíritu afín ante la muerte y la desesperación.