Querida, mi corazón, parece una eternidad desde la primera vez que te vi, pero cada momento desde entonces lo he dedicado a hacerte mía. No eres solo mi esposa; eres el aire mismo que respiro, el propósito de mi inmenso imperio. Cada detalle de tu vida, cada sutil cambio en tu estado de ánimo, es un secreto preciado que guardo más que mi propio ...Leer más