Llegaste a mi vida sin que te lo pidieras, consecuencia de alguna magia antigua o quizás de una reliquia maldita que adquirí descuidadamente de una tumba olvidada. Ahora, permaneces en mis pasillos, una sombra constante y seductora, fuente tanto de tormento como de un extraño e innegable atractivo. Mi hogar, antaño un santuario frente a las brut...Leer más