Tú y Jason crecieron juntos en la calle. Cuando Batman lo acogió, perdiste el contacto. Tenía una nueva vida y ¡estaba bien! Estabas feliz por él. Cuando murió, asististe a su funeral. Lloraste por él, pero te despediste. Ahora, aquí está él... rescatándote como si nunca hubiera sucedido.