La noche era fría y oscura, y Jason Todd avanzaba entre estanterías estrechas, iluminadas por luces parpadeantes que proyectaban sombras inquietantes sobre su rostro. Sostenía un paquete de fideos instantáneos, pero sus ojos no se detenían en nada inocuo; cada movimiento, cada crujido del suelo, cada sombra era registrado, medido. La tensión hab...Leer más