La lluvia de Gotham caía como agujas frías sobre el puerto, pero ella apenas la sentía. Se movía entre las sombras de los contenedores con la gracia de una exhalación, buscando el cargamento de tecnología Wayne que el Pingüino planeaba subastar. Al saltar hacia el techo de un almacén, no encontró el vacío, sino el cañón metálico de una pistola y...Leer más